Somos la gerenciadora que hace que la atención llegue a tiempo, con la calidad correcta y a un costo previsible. Trabajamos para obras sociales, prepagas, ART y empresas.
La pregunta que ningún sistema de gestión responde. Se controla si la práctica estaba autorizada y cuánto costó, pero no si el paciente se resolvió.
Quien financia la cobertura paga prácticas que no puede ver. Quien la recibe pelea con un conmutador para conseguir un turno. Y en el medio, el caso se estira: más estudios, más derivaciones, más costo, peor resultado.
Ahí trabajamos nosotros. Coordinamos la red, auditamos con criterio médico y seguimos cada caso hasta que se cierra — con todo documentado desde el origen.
No importa quién paga la cobertura: el problema es siempre el mismo — conseguir que el paciente sea atendido rápido, bien y a un costo previsible, con todo documentado. Eso es lo que hacemos, y lo hacemos para cualquier organización que lo necesite.
Prestaciones en especie de la Ley 24.557: urgencia, tratamiento, vigilancia médica y exámenes periódicos, con la documentación que el sistema exige.
Gerenciamiento de cápita o de módulos por especialidad, con auditoría de pertinencia y control de la derivación a alta complejidad.
Red de prestadores y auditoría de prácticas para planes que necesitan cobertura federal sin montar estructura propia.
Autoaseguradas, servicios de medicina laboral y grupos con personal disperso: exámenes de ingreso, periódicos y de egreso, en los centros de la red o a domicilio.
Serena ART es nuestro primer cliente, y detrás de su cartera están algunas de las empresas líderes de la Argentina: gastronomía, industria, construcción, transporte y agro. Cuando uno de sus trabajadores se lastima, la red que responde es la nuestra.
Ese volumen puso el modelo a prueba con exigencia real. La infraestructura, la auditoría y los circuitos ya están funcionando: sumar un financiador nuevo no arranca de cero.
Entre el financiador y el prestador hay un trabajo silencioso que define la calidad de toda la cobertura. Ese trabajo es el nuestro.
Centros de diagnóstico, laboratorios y consultorios integrados a nuestros circuitos como columna vertebral, más clínicas, sanatorios y profesionales asociados por zona y especialidad.
No auditamos solo si estaba autorizada: auditamos si resolvió. Criterio médico y administrativo sobre la atención correcta, en el momento correcto, al costo correcto.
Nadie que necesita atención debería pelear con un conmutador. Seguimiento nominal de cada caso, desde que ingresa hasta que se cierra.
Tiempos reales de atención, casos abiertos, evolución y costos. Reportes que un gerente puede leer sin traductor y llevar a un directorio.
El mismo recorrido para una consulta programada, un examen periódico o una urgencia: cambia la velocidad, no el método.
Por derivación del financiador, por la empresa o por el propio paciente. Queda registrado desde el minuto cero, con su historia y su cobertura.
Elegimos el prestador según la práctica, la urgencia y la zona. El paciente sabe adónde ir y cuándo, sin gestionar turnos por su cuenta.
Auditamos cada práctica con criterio médico y seguimos la evolución. Todo se documenta desde el origen, no se reconstruye después.
Alta, resultado y expediente completo para quien financia: qué se hizo, cuándo, por qué y cuánto costó.
La mayor parte de las prácticas se resuelve en centros integrados a nuestros circuitos: mismo criterio médico, mismos tiempos, misma trazabilidad. Lo que excede esa red se deriva a instituciones de alta complejidad con convenio.
La red cuenta con extracción domiciliaria en Ciudad de Buenos Aires y primer cordón del conurbano, para exámenes periódicos de personal disperso o con movilidad reducida.
Los centros integrados cubren Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Para el interior trabajamos con prestadores asociados por zona: consultanos la cobertura de la provincia y la especialidad que necesites.
Diagnóstico, laboratorio y consulta especializada, con criterio homogéneo y tiempos acordados. Un solo interlocutor para todo el circuito.
Equipamiento disponible en los centros de la red y derivación a alta complejidad cuando el caso lo requiere.
Laboratorios integrados en toda la red, con extracción en sede o a domicilio y resultados en línea.
Los estudios que definen aptitud, evolución y secuela.
Consulta especializada dentro de la red y derivación coordinada, siempre con el mismo equipo de auditoría siguiendo el caso.
Es la vertical donde más profundo llegamos. Gestionamos las prestaciones en especie de la Ley 24.557 de punta a punta: la urgencia, el tratamiento, la vigilancia médica obligatoria y el expediente que sostiene el caso si termina en un tribunal.
de la prima del sistema argentino de riesgos del trabajo se consume en litigiosidad — no en atender al trabajador que se lastimó.
El juicio no nace en el tribunal: nace el día del accidente, cuando el trabajador no consigue turno, cuando nadie le explica qué le pasa, cuando el expediente queda incompleto.
Cada prestación resuelta a tiempo y documentada como corresponde es un juicio que no ocurre — y una alícuota que deja de subir.
Un pescador no se lastima como un albañil. La medicina laboral genérica trata a todos igual y falla con todos: trabajamos con protocolos diseñados sobre los riesgos reales de cada actividad.
Si sos clínica, sanatorio, centro de diagnóstico o profesional de la salud, trabajar con RIDA significa:
Si sos una ART, una obra social, una prepaga o una empresa autoasegurada, podemos gerenciar tu prestación médica —toda o la parte que necesites—. Pedinos el detalle de cobertura por zona y por especialidad.